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Ácido Bórico y Las Hormigas Argentinas

Las hormigas argentinas resultan molestas en huertos, hogares y en general en las áreas que  invaden. Contrario a otras especies de hormigas, la reina de estas hormigas implanta sus nuevas colonias a corta distancia de la original. Como resultado, esta supercolonia puede dañar e infestar un promedio de 200 metros de tierra cada año. Con una medida aproximada de tres milímetros de largo, estas pequeñas hormigas generalmente cuentan con múltiples reinas que rápidamente establecen nuevas colonias. Debido a su habilidad para construir gigantescos nidos, es necesario controlarlas antes de que infesten grandes áreas.

Las obreras de la hormiga argentina se alimentan de la secreción azucarada de los áfidos y de otros insectos que succionan los néctares de las plantas. Ellas protegen a los áfidos de los depredadores y ellos a cambio dañan plantas, vegetación y otros productos agrícolas para poder alimentarlas. En adición, las hormigas argentinas pueden ser peligrosas para el ecosistema porque toman como presas a abejas, culebras, lagartijas y otros animales que son benéficos para el medio ambiente.

Hay muchos tratamientos para estas hormigas. El más conocido  es el ácido bórico utilizado como cebo. Cuando las obreras lo ingiere llevan con ellas el veneno a su colonia y lo distribuyen a las otras obreras, larvas, y la(s) reina(s), lográndose así una exterminación masiva.

Cada reina de las hormigas argentinas establece sus nidos nuevos cerca de su nido original en el cual  produce cientos de obreras e incrementa los nidos en la red de las colonias ya existentes. Una colonia de estas hormigas puede ser sólo destruida matando todas las reinas. La severidad de esta invasión de hormigas depende del tiempo en que se permitió su proliferación; por esta razón, para estar ampliamente seguro se tiene que examinar el área cercana a cualquier nido que se encuentre.

El uso de ácido bórico solamente es efectivo para matar hormigas argentinas si  la concentración y la mezcla son correctas al preparar el cebo. Si resulta demasiado débil, no tendrá efecto, y si es demasiado concentrada, puede matar al equipo de obreras antes de que ellas completen su labor de llevar el veneno a la(s) colonia(s). Matar estas hormigas en forma individual no es práctico porque las reinas reproducen más obreras con demasiada facilidad. A fin de eliminar todos los nidos establecidos, un profesional en el control de plagas debe ser contactado.

El macho de la hormiga argentina