El veneno de la tarántula
El veneno de la tarántula es suficientemente potente para paralizar insectos, otros arácnidos y otras presas, incluyendo grillos, arañas y cucarachas. Algunas especies de tarántulas son capaces de inmovilizar roedores, lagartijas, culebras y pájaros con su veneno.
Los seres humanos mordidos por tarántulas experimentan un ardor que se asemeja a la picadura de abejas. El veneno de la tarántula no es letal para los seres humanos y la mayoría de las mordeduras de tarántulas pueden resultar en una ligera inflamación, entumecimiento, rasquiña y enrojecimiento. Las heridas de su mordedura tienden a inflamarse. A menos que un individuo experimente una reacción alérgica severa al veneno de la tarántula, tales síntomas debe desaparecer pronto.
El veneno de la tarántula produce en sus víctimas sensibilidad al calor y dolor. Algunos estudios en relación con el veneno de la tarántula han sido dirigidos a implementar o crear medicinas humanas. Las condiciones que pueden beneficiarse con medicamentos que contengan su veneno, incluyen la incontinencia y los latidos irregulares del corazón.
Forma de protección de las tarántulas
Partes del cuerpo de la araña tarántula