Mordedura de la tarántula
Las tarántulas invocan el horror en los humanos; no obstante, sus mordeduras son raramente peligrosas. Ninguna muerte ha sido documentada como resultado de una mordedura de tarántula. Síntomas extremos sólo ocurren en el evento de reacciones alérgicas.
Debido al tamaño de la tarántula y sus quelíceros, su mordedura puede producir inmediatamente un dolor severo. También puede tener como resultado un sangrado. Se aconseja a las víctimas permitir que la sangre fluya libremente de la herida y limpiar el área afectada para remover residuos y partículas de pelo microscópicas. El pelo de la tarántula causa rasquiña y molestia en la piel de las personas y puede también irritar heridas abiertas. El sitio de la mordedura debe ser lavado y luego tratado con pomadas antisépticas apropiadas. Se hace necesario también vigilar los indicios de una infección y de reacciones alérgicas. Si hay decoloración y el dolor empeora, se aconseja buscar atención médica inmediata.