La abeja occidental de la miel
La abeja occidental de la miel, también conocida como abeja europea, es miembro de la especie de abeja de la miel Apis mellifera. En griego la palabra “mellifer” significa “portadora de miel.”
La asignación de tareas entre las abejas occidentales de la miel es similar a la de las hormigas y otras especies de insectos sociales. La futura reina deja su nido solamente para aparearse con los machos o zánganos durante el vuelo nupcial y para participar en los enjambres. Ellas ponen sus huevos y los colocan individualmente dentro de las celdillas. Los zánganos, que son la minoría en la colonia, son indefensos e incapaces de alimentarse por sí mismos; su única tarea es aparearse con reinas vírgenes.
Las abejas obreras son los miembros más productivos de la colmena. Durante sus primeros días, las jóvenes obreras limpian los nidos y cuidan a otras generaciones de larvas. Cuando han madurado, se les asigna la construcción de los paneles con sus celdillas individuales. Después de una semana o dos de construir las celdillas, reciben el polen y el néctar de las obreras maduras, quienes van en busca de comida. Tan pronto como las obreras jóvenes están lo suficientemente fuertes para explorar fuera de sus nidos inician la búsqueda de comida y permanecen en esta actividad hasta que mueren.
Las abejas obreras tienen la responsabilidad de construir las celdillas en las que la reina colocará los huevos. Una vez que el huevo eclosiona en larva, las obreras jóvenes alimentan a la larva hasta que, después de varias mudas y una semana de alimentación, la larva entra a la etapa de pupa para posteriormente emerger como adulta.
Una colonia de estas abejas puede contener entre 30.000 y 75.000 abejas, incluyendo la reina, los zánganos y las obreras. Las reinas de estas especies son las responsables de la reproducción en sus colonias y son las madres de todas las obreras, los zánganos y la próxima generación de reinas. Las reinas pueden producir hasta 2.000 huevos diarios.
Los moscardones cazadores de abejas