Las abejas obreras de la miel
Las abejas obreras de la miel son la casta más grande dentro de una colonia. Todas las obreras son hembras estériles, incapaces de producir huevos fértiles. Sin embargo, pueden poner huevos infértiles que eclosionan en zánganos. Las obreras miden 12 milímetros de largo y tienen una canasta para recoger polen, conocida como corbícula, ubicada en cada pata trasera, y un estomago adicional para almacenar el néctar y el polen. Las obreras también tienen cuatro pares de glándulas altamente especializadas en su abdomen que les permite segregar cera.
Las abejas obreras de la miel están adicionalmente equipadas con aguijones rectos con púas que pueden ser utilizados sólo una vez. Después de picar, el aguijón de la obrera permanece atado a la carne de la víctima; como resultado, su abdomen es arrancado y la abeja muere poco después.
Una colonia saludable de abejas melíferas consiste en un máximo de 75.000 obreras a la vez. Las obreras realizan una amplia gama de responsabilidades necesarias para mantener y hacer funcionar su colmena. Durante los primeros días de su vida, las obreras hacen trabajos dentro de la colmena: alimentan a los zánganos y a la reina, construyen paneles de cera, crían las larvas y limpian la colmena. A medida que las trabajadoras maduran, salen de su nido y son responsables de obtener polen, néctar, agua y otros alimentos, así como de la defensa de la colmena y de la recolección de resinas de plantas para la construcción de la colmena.
Las obreras hacen su nido de cera, la cual segregan de sus glándulas abdominales. Ellas elaboran una serie de celdillas hexagonales para construir los panales de cera. Las celdillas son utilizadas para el desarrollo de las abejas jóvenes y el almacenamiento de los alimentos.
Las abejas obreras de la miel tienen una forma única de enfriar la colmena durante las estaciones cálidas y de mantener su nido cálido en climas fríos: utilizan sus alas para ventilar la colmena y así mantienen la temperatura de su nido en 94 grados Fahrenheit. Durante el tiempo frío, las obreras pasan una cerca de otra dentro del nido, alrededor de las crías, para generar calor.
Cuando una obrera madura, sale de la colmena y recoge néctar y polen para alimentar a las demás abejas o va en busca de propóleo, una sustancia utilizada para sellar el exterior del nido. Las obreras convierten el néctar en miel pasándolo de la lengua de una obrera a otra. Cuando el néctar se evapora, se convierte en miel; la obrera transfiere entonces la miel a una de las celdillas ubicadas en los panales de cera.
Si una colonia llega a estar superpoblada, la reina puede optar por irse de la colonia con la mitad de las obreras.
¿Qué comen las abejas de la miel?
Término de vida de las abejas de la miel
La polinización de las abejas de la miel
Las abejas de la miel y las flores
Enjambres de las abejas de la miel
La colonia de las abejas de la miel
Colmenas las abejas de la miel
La genética y las abejas de la miel
La picadura de la abeja de la miel
La anatomía de una abeja de la miel
Apareamiento de las abejas de la miel
El comportamiento de la abeja de la miel
La danza de las abejas de la miel
Los huevos de la abeja de la miel
El hábitat de una abeja de la miel
Ciclo de vida de la abeja de la miel
Las colmenas de las abejas de la miel
Antecedentes de las abejas de la miel
Anatomía de las abejas de la miel
¿Por qué las abejas de la miel tienen ese color?