Escorpión de la Arena
El Escorpión de la Arena, depredador de invertebrados, pertenece a la clase Arácnida y a la orden Scorpiones. Su nombre científico es Paruroctonus Utahensis.
Estos escorpiones viven sobre arena seca, de ahí su nombre. Se diferencian de otras especies de escorpiones por su método único para detectar presas y la forma en que encuentran pareja. Utilizan su sensibilidad a las vibraciones y su sistema químico-sensorial sobre la superficie de la arena. Cuando la presa potencial se acerca, el escorpión puede detectarla en las proximidades por las vibraciones. Entonces se mueve hacia adelante con las tenazas extendidas y con un movimiento especial incapacita a la presa.
De igual manera, las vibraciones son determinantes para encontrar pareja. Los escorpiones machos utilizan apéndices químico-sensoriales y sexualmente dimorfos, las pectinas, para transmitir un campo de estímulos estáticos. Estos órganos tienen sensores que proyectan una amplia visión topográfica, con una precisión casi exacta, al sistema nervioso central.
Estos escorpiones son depredadores nocturnos que cavan madrigueras y tienen una apariencia única. Su coloración coincide con la de la arena, entre amarillo pálido y marrón amarillento. Sus tenazas son grandes y afiladas, con dedos cortos en los adultos. Otro rasgo característico son sus patas, las cuales tienen cerdas que los ayudan con la tracción en terrenos arenosos. Al contrario de otras especies de escorpiones, esta especie se alimenta de arañas e insectos grandes.
Los escorpiones de la arena pueden ser vistos en el estado mexicano de Chihuahua y en el estado de Arizona, Nuevo México, Texas y Utah.