Nombre Científico:
Mus musculus
Apariencia:
Pequeños y delgados, entre tres y cuatro pulgadas de largo, con largas orejas, pequeños ojos y nariz puntiaguda. De color café o gris claro. Sus excrementos son de forma cilíndrica.
El ratón doméstico pesa entre 12 y 22 gramos y puede crecer hasta 10 centímetros de largo. Tiene vello corto que varía de color entre negro, café claro o gris y un color más claro en su estómago. El género puede ser difícil de determinar en ratones jóvenes pero la edad tiende a acentuar las diferencias sexuales.
Hábitos:
Anidan dentro de estructuras y madrigueras. Establecen un “territorio” cerca de las fuentes de comida, las que generalmente se encuentran a 10 ó 30 pies del nido. Muy curiosos, pero muy cautelosos. Excelentes trepadores.
Dieta:
Omnívoros, aunque prefieren los cereales. Estos roedores se alimentan de cualquier fuente de comida y pueden consumir sus propias heces en la ausencia de otro medio de manutención. Los ratones pueden masticar diferentes materiales y causar considerable daños al plástico, el papel, la madera y las prendas de vestir. Ellos también son portadores potenciales de enfermedades.
Reproducción:
Muy prolíferos; crían desde los dos meses de edad. Pueden tener camadas de cuatro a siete ejemplares cada 40 ó 50 días. Viven hasta un año.
Antecedentes de los Ratones Domésticos
Además de los seres humanos, el ratón doméstico es la especie de mamíferos más común en el mundo. Nativos de Asia, estos roedores se han extendido por todo el mundo. Suelen ser vistos viviendo dentro o cerca de los hogares de las personas.
Más allá de su rol como plagas, los ratones domésticos son útiles como sujetos de investigación en estudios científicos. Su fisiología es muy similar a la humana y por eso son utilizados en importantes investigaciones médicas.
- Datos sobre el ratón domestico
- Los enemigos del ratón doméstico
- Cómo encontrar un ratón muerto en la casa