Los huevos de las termitas
Las termitas pasan por varias fases de vida durante su término de vida, la cuales empiezan con la fertilización de la hembra y la postura de huevos. Los huevos de la termita recuerdan al caviar, pero son mucho más pequeños: son pequeños, blancos, translucidos y de forma oval. La nidada de una reina nueva contendrá aproximadamente dos docenas de huevos. Las camadas que siguen contendrán menos huevos, aunque la reina de las termitas puede poner huevos a través de todo su increíblemente largo término de vida.
Los huevos de las termitas son lo suficientemente grandes como para ser visibles a simple vista. Sin embargo, la reina pone sus huevos en ubicaciones abrigadas como los interiores de las paredes o nidos en el subsuelo y, por ello, son raramente vistos por los seres humanos. A pesar de que los huevos son la primera fase del ciclo de vida de las termitas y su erradicación es importante para el exterminio de una colonia, la presencia de sus huevos no es comúnmente referida como un signo primario de infestación. En su lugar, la presencia de termitas adultas con alas, así como los túneles de barro o las pilas de aserrín, pueden constituir el primer signo que los seres humanos notan.
Los nidos o montículos de las termitas
El ciclo de vida de las termitas
Huecos de salida de las termitas